Recursos sobre
Amenazas de origen natural
Las inundaciones de 2021 afectaron al sector del patrimonio belga en un momento en el que este se encontraba poco preparado. En medio de una respuesta ad hoc y de una gestión posterior a la crisis, los métodos de evaluación desempeñaron un papel crucial al visibilizar la situación, abogar por una respuesta y organizar un apoyo a más largo plazo para los sitios más afectados. Revisar las herramientas de evaluación disponibles en ese momento y su aplicación invita a reflexionar sobre sus limitaciones y sugiere una combinación más adecuada entre los métodos tradicionales de evaluación narrativa y las nuevas herramientas de gestión de crisis. Por último, reflexionar sobre cómo evaluar el patrimonio cultural tangible en un contexto de desastre pone de manifiesto cómo la valoración del patrimonio y nuestras definiciones del mismo alcanzan puntos críticos en tales circunstancias.
En julio de 2021, las graves inundaciones en Valonia afectaron severamente diversos sitios del patrimonio cultural, lo que llevó al Comité Belga del Escudo Azul (Blue Shield Belgium – BSB) a desempeñar un papel crucial en los esfuerzos de recuperación. Establecido en el año 2000, el BSB es una organización sin ánimo de lucro con aproximadamente 70 miembros, dedicada a la protección y salvaguarda del patrimonio cultural durante situaciones de crisis. La asociación se movilizó rápidamente tras las inundaciones, implementando una respuesta estructurada que incluyó primeros auxilios in situ, la coordinación de más de 200 voluntarios, la participación en un comité de crisis ad hoc y la facilitación de la comunicación y los intercambios logísticos entre los distintos actores implicados.
Las inundaciones de julio de 2021 en Bélgica pusieron de manifiesto la vulnerabilidad del patrimonio cultural ante los desastres relacionados con el clima y la necesidad urgente de mejorar la gestión del riesgo de desastres. Este artículo, desarrollado en el marco del proyecto CHrisis (2022–2024), analiza las lecciones aprendidas de este desastre y su aplicación en la construcción de la resiliencia del patrimonio. El estudio identifica importantes carencias en la preparación y coordinación entre los profesionales del patrimonio y los servicios de emergencia. La ausencia de un marco de gestión integrado y de un punto de contacto central dio lugar a una respuesta fragmentada. Gracias a la iniciativa del Instituto Real del Patrimonio Cultural (KIK–IRPA) y sus socios, se han logrado avances significativos, como la creación del Comité de Crisis del Patrimonio y la integración progresiva del sector patrimonial en los mecanismos nacionales de gestión de crisis. El artículo presenta recomendaciones para reforzar la resiliencia, entre ellas el fortalecimiento de la coordinación intersectorial, el desarrollo de metodologías adaptadas y la implementación de mecanismos de financiación de emergencia. El objetivo final es mejorar la capacidad del sector del patrimonio cultural para responder eficazmente a futuras crisis en el contexto del aumento de los riesgos climáticos.
En la actualidad, cualquier programa o plan de gestión en patrimonio cultural sería poco riguroso si no se consideraran las estrategias que valoren el impacto del cambio climático en los bienes, adapten sus proyectos a esos efectos y mejoren la sostenibilidad en sus intervenciones. Desde el principio del presente siglo se han acelerado los esfuerzos por sistematizar evaluaciones que integren, tanto la exposición a los impactos climáticos como la vulnerabilidad del patrimonio cultural. El presente trabajo tiene por objetivo revisar el recorrido de los proyectos impulsados por entidades europeas que han implementado evaluaciones de riesgo y vulnerabilidad derivadas de los efectos del cambio climático en el patrimonio cultural, mediante casos de estudios en sitios arqueológicos. Su valoración crítica determinará el actual estado de la cuestión, y permitirá establecer líneas de actuación para una adaptación eficaz al reto que representa el cambio climático.
Este documento presenta un conjunto de oportunidades, desafíos y recomendaciones clave sobre aspectos esenciales para reducir el número de incendios en España. En él participan los protagonistas de la prevención de incendios en España, desde los miembros del servicio de bomberos hasta técnicos especialistas, ingenieros, arquitectos, expertos en patrimonio cultural, empresas con soluciones y capacidad de acción en este campo, fundaciones y representantes de administraciones públicas.
Este estudio pretende investigar la viabilidad del uso de mapas de peligrosidad a gran escala para evaluar el riesgo de inundación del patrimonio cultural, evaluando cómo influyen las diferentes resoluciones espaciales en la evaluación del riesgo, al tiempo que se desarrolla una metodología estandarizada para estimar el riesgo de inundación que pueda aplicarse eficazmente en diferentes países. Para alcanzar estos objetivos, el presente estudio lleva a cabo una evaluación comparativa del riesgo de inundación para el patrimonio cultural en Portugal y en la cuenca del río Po en Italia.
Aunque los sitios del Patrimonio Cultural Mundial en países en desarrollo son menos numerosos, están sobrerrepresentados en la Lista del Patrimonio Mundial en Peligro, y se han realizado pocos estudios científicos sobre ellos. Este estudio investiga los factores que amenazan a los sitios del Patrimonio Cultural Mundial en una selección de países asiáticos, la intensidad de estas amenazas y la capacidad de gestión para responder a ellas. Se analizaron datos vinculados del Informe Periódico de la UNESCO (Ciclo II), la base de datos de Sitios del Patrimonio Mundial y la clasificación climática de Köppen–Geiger utilizando modelos logit y logit ordenado.Los resultados muestran que la probabilidad percibida de una amenaza importante es más alta en los factores: (i) eventos ecológicos o geológicos repentinos (dy/dx = 0.18, p < 0.01), (ii) cambio climático y eventos meteorológicos severos (dy/dx = 0.1, p < 0.05), (iii) condiciones locales que afectan la estructura física (dy/dx = 0.1, p < 0.05), y (iv) uso sociocultural del patrimonio (dy/dx = 0.10, p < 0.05); mientras que la probabilidad de una alta capacidad de gestión es mayor para los factores: (i) actividades humanas ilegales (dy/dx = 0.27, p < 0.01) y (ii) especies invasoras/exóticas o hiperabundantes (dy/dx = 0.21, p < 0.01). Además, los sitios en Filipinas y Afganistán son los más propensos a reportar amenazas como graves, pero los menos propensos a reportar una alta capacidad de gestión en comparación con otros países asiáticos. Asimismo, los sitios de esta región no cuentan con una capacidad de gestión alta (ni siquiera adecuada) frente a las amenazas identificadas como importantes. Por lo tanto, el estudio concluye que los sitios analizados son altamente vulnerables a amenazas que provienen principalmente de causas naturales, más que de causas socioeconómicas o inducidas por el ser humano. El estudio aporta nuevos conocimientos sobre el riesgo y la vulnerabilidad de los sitios del Patrimonio Cultural Mundial en países en desarrollo.
En esta publicación, Gemma Contreras, directora del Institut Valencià de Conservació, Restauració i Investigació, detalla las rápidas y especializadas intervenciones de equipos interdisciplinares para salvaguardar el patrimonio mueble -en particular los archivos- tras las devastadoras inundaciones que asolaron Valencia el 29 de octubre de 2024.
En este artículo se presenta el modelo CHEDO (Cultural Heritage Earthquake Damage Ontology). Esta ontología ha sido diseñada para documentar los daños y pérdidas causados por terremotos en el patrimonio cultural, mediante su integración en sistemas BIM interconectados con bases de datos, aunque esta integración no se aborda en el presente trabajo. El modelo CHEDO integra términos y relaciones para documentar el proceso de daños en relación con las características del edificio (arquitectónicas, espaciales, constructivas y geométricas) y el entorno físico del mismo. Este modelo, al proporcionar una descripción exhaustiva del edificio y su entorno, permite documentar los daños de forma completa y precisa, lo que favorece la planificación de la restauración y reconstrucción tras el terremoto.